EL MONUMENTO A VITTORIO EMANUELE

Una vez que decidimos viajar a Roma, la ciudad eterna pasa , como por arte de magia, de viaje pendiente a viaje de tu vida. Roma es el destino que hay que fijar al menos una vez en la vida y una vez alcanzada la ciudad, una vez que van transcurriendo los días, vamos entendiendo por qué era destino y por qué eran viaje.

Si Roma convence, fascina y en muchos casos enamora, es por lugares como al que nos dirigimos hoy: el monumento a Vittorio Emanuele II. Y este monumento tiene una historia propia, la del Risorgimento italiano y por ende guarda la historia de la misma Italia y la de sus ciudadanos.

Nos dirigimos hoy a este enclave de Roma, a uno de los lugares indispensables de Roma. Nos impresionará la primera vez que estemos a sus pies, la primera vez que miremos desde su alto. Pero dejarnos ir más allá, un poco más allá de este primer viaje, de este primer encuentro y de esta primera impresión: el monumento a Vittorio Emanuele nos impresionará cada vez que viajemos a Roma. No hay manera de no maravillarse ante semejante coloso. Sabemos bien lo que os decimos porque desde Buendía Tours en Roma, pasa por aquí, se impresiona. Roma tenía que ser quien hiciera tanto posible. Siempre Roma.

HISTORIA DEL MONUMENTO A VITTORIO EMANUELE

Monumento Victorio Emmanuele - Roma

No admite mucha sorpresa decir que el monumento a Víctor Manuel II es un monumento que se levanta en la ciudad para honra y recuerdo...del rey Víctor Manuel II, primer rey de Italia tras la unificación de Italia.

El monumento comenzó a levantarse en el año 1885 y al frente de este coloso de mármol blanco estuvo el arquitecto Giuseppe Sacconi de La Marche, que pudo dirigir las obras tras haber ganado el concurso al que se llevó el proyecto.

Nos gustaría, nos encantaría poder deciros que el Roma, sus habitantes se sienten orgullosos y profundamente arrebatados por la presencia de este monumento, pero la verdad es que es un lugar que levantó polémicas y al que todavía se le mira entre la reticencia y el asombro. En el fondo, no estuvo exento de razón el descontento de los romanos y las romanas que vieron cómo se levantaba el homenaje al rey. Para poder hacerlo no hubo más remedio (y si lo hubo no se tuvo en cuenta) que arrasar parte de la Colina Capitolina. Eso supuso arrasar no sólo el barrio medieval que había sino ruinas romanas o templos medievales que las obras fueron dejando al descubierto. Así, el nacimiento del monumento a Vittorio Emanuele trajo el fin, por ejemplo, de la Torre de Pablo II, de los tres claustros del convento de Ara Coeli o del puente que se había construido para comunicar el Palazzo de Venecia. Pero en la historia del monumento no sólo el enfado por el derribo de la Roma más antigua se asentó en la ciudad. No pocos fueron los que entonces dijeron que el estilo con el que se levantaba suponía un choque inadmisible e insoportable con lo que Roma era. Es más, si bien hoy el monumento ya está asentado en la ciudad, sigue siendo muy fácil encontrar a quien, no lejos del enfado, nos diga que fundamentalmente lo que el monumento es, es una cicatriz en el más bello rostro de la ciudad. Bueno, los devenires de la historia y los recovecos de las historias, sin duda a veces se escriben así.

Con todo esto y contra todo esto, el monumento salió a la luz y además salió a la luz de manera brillante, pues es muy difícil dar la espalda al refulgir de su mármol blanco, casi insolente, en Roma. 25 años se tardó en acabar y finalmente el 4 de junio de 1911 fue posible su inauguración, coincidiendo, casualmente, ésta con la celebración del 50 aniversario de la creación del reino de Italia.

Antes de poner punto final a esta breve historia del monumento a Vittorio Emanuele, que pretende solo poneros un poquito en antecedentes para vuestra visita a Roma del porqué y del cómo existe, dejadnos apuntar una última curiosidad. En Roma, no sabemos si ya por herencia o aún por rebeldía, al monumento se le conoce como “la máquina de escribir” o “la tarta de boda”, en clara referencia a su forma y a su color, respectivamente.

ARQUITECTURA DEL MONUMENTO DE VITTORIO EMANUELE

El monumento a Vittorio Emanuele es grandioso, se hizo para la gloria y gloria y grandeza es lo que desprende, eso sin ninguna duda.

El estilo victoriano, neoclásico, al que tan poco nos tiene acostumbrados la ciudad eterna es una de las características fundamentales de este lugar. Este estilo y el mármol blanco con el que está hecho. Iba a hacerse en primer lugar, con mármol travertino, pero al final se eligió mármol Botticino.

La inspiración clásica, casi helénica, no nos es ajena y, para demostrarlo, tras este monumento se levantan las sombras del Altar de Pérgamo -un monumento religioso considerado una de las mayores manifestaciones del arte de la época helenística- y del templo de Palestina.

Las dimensiones del monumento no son lo que podríamos decir “discretas”, de hecho es un monumento grande: 135 metros de ancho y 70 metros de alto, 81 si contamos las cuadrigas.

El pórtico de entrada al templo tiene columnas corintias y unas hojas de acanto talladas en el mármol y es inevitable el recuerdo a la Acrópolis de Atenas. Sobre el monumento, a ambos lados, reposan los inconfundibles carros con sus victorias aladas. Estas dos cuadrigas representan la Unidad de la Patria y la libertad. La diosa Victoria es quien las vigila.

QUÉ VER EN EL MONUMENTO A VITTORIO EMANUELE

Monumento Victorio Emmanuele - Tumba del soldado desconocido - Roma

Dentro de este magnífico conjunto que es en Roma el monumento a Vittorio Emanuele, hay varios elementos que llaman la atención y ante los que vale la pena detenerse.

En un monumento como este, parecía muy difícil conseguir que nada rivalizara con él. Pero en contra de todo pronóstico, al estatua ecuestre del rey Víctor Manuel II, lo consigue, se alza en el medio y parece capitanear la gloria del monumento. Bueno, no es vano, es la que gloria por la que se luchó. La estatua ecuestre, el rey va a caballo, está hecha en bronce y tiene 12 metros de altura. Si los 12 metros no bastan para hacernos una idea de las dimensiones imponentes de esta estatua, y de esta manera del propio monumento, os contamos que, solo los bigotes de monarca, miden un metro. ..y de ahí en adelante.

Como todo en el monumento a Vittorio Emanuele recuerda a patria, a nación, a honor y a triunfo, la estatua que nos recibe en la visita está imbuida de todo esto y se dice, y no nos cuesta creerlo, que ésta es la manera de plasmar la victoria del rey sobre los austriacos.

A los pies de esta estatua, exactamente a sus pies, se encuentra otro de los lugares en los que pararemos cuando iniciemos la visita al monumento a Víctor Manuel II, y es la tumba al soldado desconocido. En este punto la gloria se sustituye por el recuerdo y el triunfo tiene que ceder, tristemente, paso a lo amargo de las guerras, para recordarnos que no hay gloria ni triunfo en ninguna de ellas. Desde 1921 descansa aquí un soldado muerto en la Primera Guerra Mundial y que no pudo ser identificado. Este soldado es la memoria de todos los caídos. Tiene una llama que está siempre encendida y tiene también la mirada vigilante de dos soldados que le hacen guardia.

MUSEO DEL RISORGIMENTO

Roma es una ciudad cuajada de historia y plagada de monumentos y de visitas imprescindibles. Nosotros con n>uestros tours y visitas guiadas, pretendemos abarcar la mayor parte que nos es posible de una y de los otros y por ello sabemos que quizá no sea el Museo una de las visitas indispensables. Pero ya que estamos aquí, el monumento a Vittorio Emanuele no nos puede faltar, y sobre todo si os interesa conocer esta parte de la historia de Italia.

El museo está abierto desde el año 1970 y está dedicado a la historia del país. En concreto se dedicó a la historia comprendida entre mediados del siglo XVIII y la Primera Guerra Mundial. En el Museo del Risorgimento, no solo los objetos, las esculturas y los dibujos expuestos son los narradores de la historia, las mismas paredes del museo, están “tatuadas” con pasajes esenciales de estos momentos. El museo así da un repaso a:

  • los protagonistas del Risorgimento. Imprescindibles Garibaldi, Mazzini y Cavour.
  • las etapas que formaron este risorgimento del estado italiano,y
  • la Primera Guerra Mundial.

La entrada al Museo es gratuita, otro de los motivos para acercarse aprovechando el monumento, y abre de lunes a jueves de 09.30 a 19.30; los viernes y los sábados de 09.30 a 22.00 y los domingos desde las 09.30 hasta las 22.30.

QUÉ HACER EN EL MONUMENTO A VITTORIO EMANUELE

Junto al “qué ver en el monumento a Vittorio Emanuele” hay que hacer mención al “qué hacer en el monumento a Vittorio Emanuele”, y es que, además, este “quehacer” resulta especialmente interesante para planear la visita con niños, pues es probable, por no decir que es seguro, que no es la idea de la unificación de Italia lo que más pueda atraer a los más pequeños...

Desde el año 2007, es posible acceder a la terraza en la que están las dos cuadrigas del monumento. Este acceso se hace en dos ascensores panorámicos y, una vez allí, lo que obtenemos es una impresionante vista sobre el centro histórico de Roma y aún sobre el propio Vaticano. Eso sí, si nos aceptáis un consejo y casi más una recomendación, la subida a lo más alto del monumento, tiene sentido si la climatología nos es favorable. Para subir a la terraza, en la que además se puede disfrutar de un bar, hay que comprar un ticket que cuesta 7€ para los adultos y 3,50€ en el caso de los menores de 18 años y de los mayores de 65.

ALREDEDORES DEL MONUMENTO A VITTORIO EMANUELE

La visita al monumento, ya imprescindible de por sí, nos permite además acercarnos a otros lugares de la Ciudad Eterna imprescindibles muchos de ellos a lo hora de planificar nuestros días en Roma. En concreto, en los alrededores de este lugar, tenemos:

  • Plaza Venecia, al final de la Vía del Corso
  • Palacio Venecia
  • Palacio Generali
  • Palacio Bonaparte, en el que la madre de Napoleón, Letizia, vivió hasta su muerte
  • Basílica Santa María en Aracoeli
  • Museos Capitolinos
  • Plaza del Campidoglio
  • Mercado de Trajano

UBICACIÓN

Piazza Venezia, 00186

COMO LLEGAR

El monumento al rey Víctor Manuel II se encuentra en la conocida Plaza Venecia. Llegar a este punto de la ciudad es, no sólo esencial, sino inevitable. Pasaremos por aquí en numerosas ocasiones durante nuestra visita a la ciudad. De todas maneras si necesitamos hacer uso del transporte público que Roma nos ofrece, el mejor consejo que os podemos dar, es que utilicéis cualquier autobús que tenga parada precisamente aquí, en la Plaza Venecia.

Metro línea B estación Colosseo

Bus: 170/70/716

PRECIO DEL BALCÓN PANÓRAMICO

  • 7€/persona
  • De 10 a 18 años: 3.50€
  • Menores de 10 años gratis
www.060608.it
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